Déjenme explicarles. Imaginen un vaso… ¿Qué se les viene a la cabeza?

Mi caso personal es interesante, en mi familia existen momentos donde se suelen romper vasos. Es por temporada, como las uvas. Generalmente la apertura la hace mi madre, ella usa lentes y alguna que otra vez suele equivocarse y adornar el paisaje auditivo con el sonido de un cristal roto. Desde ahí, casi inexorablemente, un profundo terror invade la alacena de la cocina. Yo no puedo hablar con la cristalería (por ahora), pero intuyo que se vive así. Sí sé, por otro lado, que cuando se escucha el primer cristal entro en un periodo de vigilancia especial, siempre fallido, para evitar romper más.

Está situación, emparejada con un buen pasar económico de mi familia, genera que la planta de vasos sea renovada con frecuencia, lo que ha traído distintos tipos de vaso a lo largo de mi corta pero cristalinamente intensa vida. Primero eran como copitas, luego en mi adolescencia pasamos a vasos de pinta cervecera, después volvimos a los vasos más pedidos con el fin de aprovechar la oferta del señor COTO, los vasos de ahora son bastante altos y tienen una base casi redonda, lo que presenta un peligro inminente para ellos considerando nuestros antecedentes vitricidas.

Entonces la sociología es como un vaso. Algunos tienen vasos en forma de copita, otros vasos de pinta, otros vasos de colores, hasta intuyo que debe haber gente que guarda los vasos boca abajo cosa que a mí no me gusta porque agarran olor a mueble y eso no está bueno porque te vas a tomar una cocucha y sentís el gusto a laminado de madera que tiene la alacena ¡Puaj!.

Esto habla mucho de la sociología. El vaso puede estar más o menos lleno, lo importante es que sirva, y para eso su parte esencial es la base. Aquí está todo lo fundamental del vaso, y yo creo que funciona también como la analogía perfecta de la necesidad de reformar el plan de estudios. El vaso es de vidrio (suponiendo que tenemos vasos de vidrio) y la sociología es importante y es necesario modificar la base de los vasos para poder generar una mejor organización de las materias para ayudar a que los hidratados tengan una mejor inserción en el mercado laboral… ¿O era al revés?

Es por eso que frente a esta reunión de excelsos hidrofílicos, propongo que es necesario reformar el plan de estudios de la carrera para que sea más como un vaso. Porque la sociología tiene fuertes puntos de conexión con los vasos y moldear su plan de estudios teniendo en cuenta este modelo no haría otra cosa que hacerla corresponder con su verdadera esencia, su ánima.

También Milei es malo y desfinancia y eso está mal, los vasos sirven para luchar contra Milei (que es malo y nos desfinancia) por eso también hay que pensar una facultad ¡o hasta una universidad! que tenga forma de vaso… capaz no de vaso… osea, digamos, no todas las carreras tienen forma de vaso, solo Sociología. Me han dicho que en antropología dicen que tiene forma de cuchara, pero también escuché que esa idea es medio eurocentrista, y yo no quiero ser eurocentrista…

Muchas gracias por la palabra Lord Salgado.

Publicado originalmente en Helecho Social Nº 08.