Si estuviste en algún rincón de Argentina por más de 15 segundos, habrás escuchado la máxima “estos negros no quieren laburar”. ¿Qué pasaría si te dijera que es cierto? Pero no por el razonamiento gorila –tanto por izquierda como por derecha– de “se embarazan por un plan”, “los villeros son todos vagos”, etc. etc. etc. No, no. Esa aseveración es cierta porque apela a una particularidad de la idiosincrasia argentina que rige nuestro país desde su concepción.
En algún texto desperdigado de O’Donnell –el respetable, no los financiados por la CIA y el departamento de Estado– el tipo habla de las ventajas comparativas que tenía el suelo de La Pampa Húmeda en comparación al Brasil –país contra el que nos debemos la guerra pero esa es una discusión para otro momento– o Uruguay –Estado tapón de la corona Británica– y como esta ventaja produjo una oligarquía terrateniente improductiva. Es decir, los hijos de puta locales vieron que te tirabas un pedo en el suelo y al otro día tenías 150 hectáreas de plantación de culo listas para cosechar. Entonces, si la tierra hace todo por mi ¿para qué carajo voy a invertir en tecnología, desarrollo, industria? Eso lleva demasiado tiempo, gordo, y hay que hacerla rápido porque no sé cuándo los peronnegros van a volver a ganar y flashear comunismo progre-tercermundista y no dejarme sacar mis dólares –la adaptación correcta a la época sería “cuándo los radicales hijos de re mil puta (1) van a hacerle creer a los grones que viven acá que tienen el derecho a votar” (2)–. Lo cual ¡EY! entiendo. No le podemos exigir a un rentista forro que pierda plata, así no hay proyecto de país que se sostenga. Pero al mismo tiempo, como yo no soy dueño de media patagonia –un sharau para Julia Mengolini– ni tengo a mi disposición miles de hectáreas de tierra a disposición para volverme mega millonario, es mi obligación moral como católico y argentino hacerte pija –Lord Miller tiene razón al decir que hay algo de envidia en el discurso “zurdo” a pesar de las limitaciones que el mismo impone sobre su definición de zurdo– (3).
Pero volviendo a lo que nos compete. Si vos tenés todo a tu disposición, obviamente vas a hacer la plancha. Bourdieu dice que la cultura dominante es legítima porque está impuesta por la clase dominante. Así como en México la cultura dominante es la misoginia, desmembrar funcionarios públicos y ponerlos en bolsas de consorcio ¿qué país puede resultar de una oligarquía rentista, vaga y miserable? Gente que no quiere laburar y que lo quiere todo de arriba porque el suelo de esta tierra bendita por la Virgen les brindó todo para que puedan triunfar. La famosa “viveza criolla”: el querer todo fácil porque te corresponde.
Nuevamente, me veo ante la necesidad de aclarar algo para no confundir las cosas. Mi problema no es con las mil familias dueñas del suelo argentino ni es tampoco una oda nostálgica y pijaflojista digna de un morenista tuitero que quiere “la argentina industrial”. Tampoco. Mi problema es con el empresario argentino. Y que se sepa que en esta definición entra desde Paolo Rocca y Techint, hasta el forro que acaba de cobrar la indemnización del laburo y se puso una cafetería de especialidad en Chacarita –porque parece que tener 10 cafeterías por cuadra no es suficiente entonces esta además tiene lugar para que la bandita de su amigo artista frustrado que estudia Edición en Puan (4) pueda tocar temas reversionados de Charly García y la concha de su puta madre–. Porque ese hijo de mil puta, lo primero que hace con su cafetería de mierda es contratar a una piba por dos mangos con cincuenta para poder salir del laburo, sacar un crédito, pedirse un autoplan y reventar la tarjeta yéndose a Miami porque es un derecho INALIENABLE QUE LE CORRESPONDE porque te está dando laburo. Y cuando la pobre piba que labura doce horas parada de lunes a sábado por un salario cuya mitad le pagan en mano, le quiere hacer un reclamo para que por lo menos le pague las cargas sociales o el monotributo el tipo la echa. Y si te atreves siquiera a decirle algo el tipo saca el glosario de: “No, pero no puedo pagarle lo que me pide porque no me da todavía, somos una PyME”; “Que las cargas sociales”; “Quiero contratarla, no adoptarla”. Yo te tengo una solución negrito: ¿no le podés pagar lo que corresponde a tu empleado? Entonces laburá vos hijo de puta. Pero no, no los podés mandar a laburar porque entonces ¿quién se va a ir a Miami? ¿Quién le va a pagar el viaje de 15 a la nena Disney? Por eso, en este país, nadie quiere laburar. Lo tienen todo gratis, todo fácil y todos quieren salvarse con nada.
-Buen diagnóstico gordo pero ¿vos qué proponés?- Se estarán preguntando…
El fósforo blanco es un agente químico que, dentro de todas las aplicaciones que tiene, se utiliza como componente incendiario. Su uso está prohibido por la Convención de Armas Químicas por el daño irreparable que puede ocasionarle a seres humanos. Parsons en un texto sobre Propaganda y Control Social habla que para desnazificar Alemania a finales de la Segunda Guerra, había que tutelar la economía nacional, empoderando el rol de la mujer dentro del seno familiar así eso transformaba las dinámicas familiares y luego culturales y etc etc etc –leanlo al texto, está muy bueno Parsons es la cabra pero ustedes son muy negros [lease, neoliberales de izquierda]–.
Yo propongo que al fosforoblanquear La Pampa Húmeda, la clase dominante estará forzada a reconfigurar su ethos en tanto quiera seguir siendo clase dominante y va a empujar al Estado Argentino y su clase política a comportarse como si quisieran realmente participar de una economía de mercado normal. Al mismo tiempo, el fusilamiento de, por lo menos, 1200 industriales servirá como herramienta de disciplinamiento para el forro de re mierda que se piensa que por ponerle una etiqueta de ensamblado a un teléfono cuyos componentes están por completo financiados por el Estado Argentino está, por derecho divino, obligado a cobrarte quince veces más de lo que sale en cualquier otra parte del mundo. Por último, y para evitar una saturación y colapso del mercado argentino a raíz de las importaciones chinas, hay que pasar por una picadora de carne gigante a todos los aduaneros para que sepan que no te pueden descoser el culo por comprarte una pelotudez por Amazon.
-Y ¿pero la gente que vive en la zona de La Pampa Húmeda?- Tranquilidad gordos, está todo pensado:
El Estado Argentino debe encargarse de relocalizar a la población al interior del país y con la fortuna incautada de los industriales, las mil familias y el dueño de los maxikioscos El Jevi, financiar la infraestructura de las provincias para que puedan sostener la ola migratoria. Así, desconcentrás la provincia de Buenos Aires –lo que va a hacer llorar a La Cámpora (5) que no van a poder seguir viviendo de ser munipas en PBA y canales de streaming financiados con el hambre de los pibes de Rafael Castillo– y aumentás el PBI de las provincias que hoy en día están cautivadas por los gobernadores hijos de mil puta.
Eso es todo. Viva Perón, larga vida a la Legión y que se mueran Yacobitti y todos los radicales.
Notas: 1- La concha de tu madre Lousteau. 2- La democracia es una garcha, pero no por las razones filomarxistas que vos creés, en otro momento lo discutimos. 3- El autor de esta nota no se identifica con ninguna corriente de izquierda. Es simplemente un bostero que tuvo que ver cómo un equipo chileno nos eliminó en fase de grupos de la copa libertadores. 4- Arancelen Puan. 5- Nukeen La Cámpora.
Publicado originalmente en Helecho Social Nº 08.