La crisis actual está asociada a tres cosas, pero no durará, soy muy optimista. Es eso lo que define a un período de desierto.
En primer lugar, los periodistas han conquistado la forma del libro. Los periodistas siempre han escrito, me parece muy bien, pero durante mucho tiempo los periodistas se pusieron a hacer libros. Creyeron haber encontrado una nueva forma; es decir, que no era lo mismo que escribir su articulo en el periódico. Consideran muy normal escribir un libro, así nomás, como si fuera a penas un poco mas que un articulo de periódico. Y eso no puede ser bueno.
La segunda razón es la idea muy generalizada de que todo el mundo puede escribir porque la escritura es el pequeño asunto de cada uno. Los archivos de la familia, todo el mundo ha tenido una historia de amor, todo el mundo ha tenido una abuela enferma, una madre que murió en condiciones deplorables, dicen “Bueno, con esto se puede hacer una novela” y no es cierto en absoluto, nada más lejos de la verdad. Cuando uno escribe no se trata de un pequeño asunto privado, es la idiotez, la abominación, la mediocridad literaria de todos los tiempos pero sobre todo de la actualidad. ¡Es una vergüenza pensar así! La escritura no es la cuestión privada de nadie. Es embarcarse en un asunto universal.
La tercera razón es que los clientes reales han cambiado. ¿Quienes son los clientes de la televisión?Ya no son los televidentes, los clientes son los anunciantes. Los televidentes reciben lo que quieren los anunciantes. En el mundo editorial hay un riesgo, y es que los clientes reales sean los editores y no los lectores potenciales. Cuando los distribuidores son verdaderamente los clientes de los editores ¿Que pasa? Lo que les importa es una rotación rápida, y la rotación rápida implica los grandes mercados a rápida rotación, el sistema de los “best sellers”. Es decir que toda la literatura creativa será necesariamente aplastada. Se premoldean las necesidades del público.
Es eso lo que define a un período de sequía. Su símbolo fundamental. Es la inepcia, la desaparición de toda crítica literaria en nombre de la promoción comercial. Pero cuando digo “No es grave” me refiero a que es obvio que habrá circuitos paralelos o un circuito donde existirá un mercado negro. No es posible que un pueblo viva así. Durante el periodo stalinista Rusia perdió su literatura pero la reconquistó años más tarde. Todo eso se arregla, los periodos ricos suceden a los periodos pobres.
¡Ay de los pobres!
Publicado originalmente en Helecho Social Nº 00.
